Fabricación
La fabricación comienza en el momento en que salimos al campo en busca de algunas de las plantas que se van a utilizar (recolección). El siguiente paso es el secado, que se realiza en un lugar ventilado y con poca luz. Una vez tenemos las simples preparadas para su uso, se procede a su maceración.
Esta es la fase donde se van a extraer los principios activos de las materias primas vegetales. La temperatura nunca superará los 60ºC, para así no dañar las propiedades. Después añadimos la cera de abeja. Se completa la elaboración con el resto de componentes y se filtra.
El proceso completo dura entra 24 y 48 horas.
Este tipo de fabricaciones tan lentas tiene la ventaja de mantener sus propiedades curativas y organolépticas intactas. Como resultado se obtiene un olor a monte característico.
